miércoles 11 de marzo de 2009
lunes 9 de marzo de 2009
AMORES QUE DUELEN
Hoy inicio una serie de historias de amores que duelen. Hay una diferencia entre amor y codependencia. En una relación de amor las personas que se unen tienen una autoestima funcional, y son felices; entonces buscan una pareja para compartir su felicidad. Aunque hay diferencias se dialogan, se buscan soluciones y se respetan las diferencias.
Esta es la historia de Lucy una mujer joven que en su primer matrimonio vivió violencia tanto física como verbal y psicológica. Ella recuerda que llegó un momento en el que su pareja hizo que dependiera tanto de él que se sentía imposibilitada para dejarlo ya que creía que no podría sobrevivir sola. Todo le molestaba (recuerda ella) -algunas veces me pedía que le rascara la espalda y se enojaba si dejaba de hacerlo. Y duraba casi toda la noche rascándole y no podía dormirme porque se molestaba. - Yo me sentía mal; pero sentía que tenía que hacerlo para que no se enojara. Tuvo que vivir varias golpizas muy fuertes para despertar y decidirse a dejarlo. Escapar de la casa casi como si fuera una delincuente. -Llegó a tal grado el control que tenía sobre mí que me sentía mala por dejar esa relación.
Después de un tiempo de vivir con su hijo y sus padres. De recuperarse de aquella relación inicia una nueva relación en la que después de un tiempo comienza a vivir violencia psicológica, celos y al final golpes. -Llegar nuevamente a la casa de mi madre con los ojos morados y el corazón destrozado. Este es sólo un breve ejemplo de una relación que duele. Si tu relación te causa más dolor que alegrías entonces no es una relación sana. Y es en este punto en el que es importante darse cuenta que no son los otros los únicos que provocan estas situaciones, que no somos víctimas de las circunstancias. Que a fin de cuentas los resultados que tenemos en nuestras vidas son nuestros resultados. Que las historias se repiten si no buscamos ayuda o hacemos los cambios en nuestra vida, en nuestras creencias y en nuestra forma de vivirnos y tratarnos . Que una persona con buena autoestima no permite situaciones que la lastimen. Que busca personas sanas para relacionarse. Que la mejor medicina y la mejor vacuna contra los amores que duelen es el amor; pero el amor a uno mismo. El buscar lo mejor para mí en todos los aspectos. Que es cuidar el cuerpo y el corazón. Saber que merecemos relaciones de amor y respeto; de cuidado y cariño. Y de que en la medida que me amo a mí misma me van a amar los demás. Iniciar primero una relación de amor, un gran romance conmigo misma porque a partir de ahí como dice la Biblia vamos a construir sobre la roca. Relaciones sanas, fuertes y duraderas.
Continuará
Escrito por Psic. Cristina Núñez para
www.deamoryalgomas.blogspot.com
Esta es la historia de Lucy una mujer joven que en su primer matrimonio vivió violencia tanto física como verbal y psicológica. Ella recuerda que llegó un momento en el que su pareja hizo que dependiera tanto de él que se sentía imposibilitada para dejarlo ya que creía que no podría sobrevivir sola. Todo le molestaba (recuerda ella) -algunas veces me pedía que le rascara la espalda y se enojaba si dejaba de hacerlo. Y duraba casi toda la noche rascándole y no podía dormirme porque se molestaba. - Yo me sentía mal; pero sentía que tenía que hacerlo para que no se enojara. Tuvo que vivir varias golpizas muy fuertes para despertar y decidirse a dejarlo. Escapar de la casa casi como si fuera una delincuente. -Llegó a tal grado el control que tenía sobre mí que me sentía mala por dejar esa relación.
Después de un tiempo de vivir con su hijo y sus padres. De recuperarse de aquella relación inicia una nueva relación en la que después de un tiempo comienza a vivir violencia psicológica, celos y al final golpes. -Llegar nuevamente a la casa de mi madre con los ojos morados y el corazón destrozado. Este es sólo un breve ejemplo de una relación que duele. Si tu relación te causa más dolor que alegrías entonces no es una relación sana. Y es en este punto en el que es importante darse cuenta que no son los otros los únicos que provocan estas situaciones, que no somos víctimas de las circunstancias. Que a fin de cuentas los resultados que tenemos en nuestras vidas son nuestros resultados. Que las historias se repiten si no buscamos ayuda o hacemos los cambios en nuestra vida, en nuestras creencias y en nuestra forma de vivirnos y tratarnos . Que una persona con buena autoestima no permite situaciones que la lastimen. Que busca personas sanas para relacionarse. Que la mejor medicina y la mejor vacuna contra los amores que duelen es el amor; pero el amor a uno mismo. El buscar lo mejor para mí en todos los aspectos. Que es cuidar el cuerpo y el corazón. Saber que merecemos relaciones de amor y respeto; de cuidado y cariño. Y de que en la medida que me amo a mí misma me van a amar los demás. Iniciar primero una relación de amor, un gran romance conmigo misma porque a partir de ahí como dice la Biblia vamos a construir sobre la roca. Relaciones sanas, fuertes y duraderas.
Continuará
Escrito por Psic. Cristina Núñez para
www.deamoryalgomas.blogspot.com
Etiquetas:
amor a sí mismo(a),
relación de pareja
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
